Por qué es importante un sindicado de periodistas como el SPC

Hace unos días que el Sindicato de Periodistas de Catalunya / Sindicato de Profesionales de la Comunicación ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo o crowdfunding para poder cumplir mejor su objetivo fundacional: “Defender laboral y profesionalmente a los profesionales del periodismo y la información, y para representarles sindicalmente en las empresas”.

No entraré ahora a detallar los objetivos concretos de la campaña ni las recompensas que se obtienen por colaborar con ella, pues creo que todo está muy bien explicado en la web de la plataforma Goteo y que conseguir un bien o un servicio no debería ser la principal motivación para colaborar con ella.

Cada uno ha de buscar la motivación dentro de sí mismo, y yo voy a buscar y compartir la mía, por si a alguien le interesa. A mí seguro que sí, que ya sabéis que yo me aclaro escribiendo.

Un testimonio personal

El Sindicato de Periodistas de Catalunya (SPC) nació un año antes de que yo entrara en la universidad, en 1993 él y en 1994 yo. Entonces no tenía ni idea de lo que significaba el periodismo, ni profesional ni laboralmente.  A lo largo de la carrera fui aprendiendo algo más sobre la dimensión profesional, muy poco sobre la dimensión laboral.

El caso es que siempre me he preguntado por qué no se explica mejor a los futuros periodistas cuáles son sus derechos laborales, cuál es la situación del mercado laboral, por qué es importante unirse a otros colegas para mejorar sus condiciones de trabajo, etc., etc., etc. ¿Tal vez porque quedarían en evidencias las contradicciones de la universidad, que a veces permite la explotación de los becarios y becarias a cambio de un supuesto aprendizaje?

Sea como fuere, mi inconsciente fue lo suficientemente consciente como para saber que, cuando terminara de estudiar, debía acudir a una organización de periodistas y compartir con mis futuros colegas los éxitos y los fracasos, en pro del derecho a la información de la ciudadanía. Es por ello que me vinculé a la entidad que entonces había en mi ciudad, la Asociación de Periodistas de Pamplona, después aporté mi –ínfimo- granito de arena a la puesta en marcha de la Asociación de Periodistas de Cuenca y acabé en el Sindicato de Periodistas de Catalunya.

Por convicción.

Con el tiempo, he ido distinguiendo entre una asociación, un colegio profesional y un sindicato, y me ha quedado claro que el sindicato es la única forma organizativa que permite plantar cara a las empresas. Todas las organizaciones son importantes, porque toda unión constituye una fuerza, pero sólo los sindicatos pueden representar a los trabajadores delante de la empresa y conseguir mejores condiciones laborales y salariales.

Esta diferencia es vital, pues todo el mundo entiende, y las encuestas lo confirman, que con un sueldo bajo y unas condiciones laborales precarias, ¿quién es el guapo o la guapa que levanta la voz para defender el interés de la ciudadanía en la redacción?

Hace poco he requerido los servicios del SPC por un tema laboral personal, después de más de una década afiliada, y he comprobado en carne y hueso la tranquilidad y seguridad que da contar con un experto en lides empresariales. Y he comprobado que al sindicato se puede afiliar uno por otros motivos.

Por interés.

Por un motivo u otro, te animo a que colabores con la campaña #GoteoSPC y, en el mejor de los casos, que te afilies. Sin afiliados ni afiliadas no se pueden ofrecer servicios de calidad, de la misma manera que sin un trabajo digno no se puede realizar un trabajo de utilidad.

No te resignes, no te limites a quejarte cuando el jefe sale por la puerta, no seas un periodista-estrella que va de francotirador por la vida…

Sólo juntos podremos contribuir a una ciudadanía más informada, más consciente, más libre.

No dejes que las Fake News nos ganen la partida.

Queda mucho trabajo por hacer, y necesitamos todas las voces posibles.

Colabora económicamente, afíliate, ayúdanos a difundir la campaña a través de Twitter o Facebook, establezcamos un convenio de colaboración con tu universidad…

Si se quiere, se puede.

La dificultad para adaptarse al cambio: el caso del Sindicat de Periodistes de Catalunya

El VII Congreso del Sindicat de Periodistes de Catalunya/Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC), celebrado el pasado 20 de abril, constituye un vivo ejemplo de las dificultades que atraviesan las organizaciones para adaptarse a los cambios que se están produciendo en todos los ámbitos.

Ramon Espuny
Ramon Espuny

Uno de los más graves, y que salió a relucir en el  Informe de Gestión de la Junta Ejecutiva, es el económico, donde se habló de la pérdida de más de 12.000 puestos de trabajo en Comunicación en toda España y unos 4.500 en Catalunya. Otro no menos importante, mencionado de forma indirecta, lo constituyen las transformaciones sociales: vivimos en una sociedad que nos invita tanto al bienestar individual que resulta muy complicado moverse para defender algo que resulte del interés de todos. Este caso es aún más grave en el caso de las organizaciones sindicales, como el SPC, que generan ciertos prejuicios que impiden aumentar el número de afiliados y, con ellos, la fuerza necesaria para defender los derechos laborales y profesionales de los comunicadores y el derecho a la información y la comunicación de los ciudadanos. Otro aspecto relevante, mucho más en las profesiones comunicativas, es el tecnológico. Este hecho, destacado especialmente por un miembro de la junta saliente, Pedro Gómez, fuerza al sindicato a prestar atención a los nuevos perfiles profesionales y a las nuevas formas de trabajo, donde ya no se ejerce necesariamente dentro de una empresa.

La conciencia de estas dificultades es lo que ha podido llevar a la junta saliente, liderada por Ramon Espuny, a plantear algunos cambios organizativos que afectan a los estatutos actuales. Por ejemplo, la sustitución del Consell Directiu, por falta de participación de los afiliados, por una Assemblea más reducida, a fin de ganar eficacia. En contrapartida, se crea un Consell General, donde los afiliados que lo deseen podrán asesorar y ayudar a la Junta Ejecutiva en sus objetivos. Estos cambios fueron aprobados por la mayoría de los asistentes, si bien Pedro Gómez planteó ir un poco más lejos y crear organismos que fomenten la comunicación horizontal y la participación ciudadana.

Pedro Gómez
Pedro Gómez

Esta última propuesta salió adelante sólo en parte, con la aprobación de una Comissió Social, si bien generó un interesantísimo y, en ocasiones, áspero debate acerca de lo que debería ser un sindicato de comunicadores del siglo XXI: ¿una estructura para velar por los derechos laborales de los profesionales o  un espacio donde la ciudadanía empiece a ejercer su derecho a la información y la comunicación? La mayoría convino en que se trataba de propuestas complementarias y en ningún caso contradictorias, pero el énfasis en una u otra cuestión quedó patente y evidenció uno de los retos más apasionantes que el SPC tiene por delante; pasión que, por cierto, avivó el secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), Dardo Gómez.

La forma de afrontar este desafío también parece haber cambiado, ya que se ha reducido el número de miembros de la Junta –aunque siguen las mismas personas: Ramon Espuny como presidente y como vocales Quico Ràfols, Pilar Gonzalo, Vicent Canet, Joan Puig, Elena Tarifa y Ricard Checa-, y ha aumentado el interés por participar en el recién creado Consell General, con lo que es probable que en los próximos meses asistamos a otra forma de trabajo y, quién sabe, otra forma de responder a los cambios a los que nos enfrentamos.

Fotos: Eva Jiménez

Más información:

Noticia del SPC

Documentos debatidos en el congreso

La II Asamblea de Periodistas se abre a los jóvenes y a la sociedad civil

La II Asamblea de Periodistas, celebrada el pasado sábado en Barcelona, contó con una nutrida representación de jóvenes informadores y diversos miembros de la sociedad civil, reflejando el esfuerzo de los organizadores, el Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC), por favorecer el intercambio de perspectivas sobre la situación actual del Periodismo, la Información y la Comunicación.

El diagnóstico fue más o menos compartido por todos y explicado con detalle por el profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Xavier Giró. El docente expuso que la lógica capitalista se basa en la competencia (obtener más beneficios que los demás) y en la competitividad (mejorar la relación costes-beneficios), lo cual suele ir en detrimento de la calidad de la información, es decir, se resiente la posibilidad de crear un “discurso crítico contra el poder”.

Otra consecuencia del modelo capitalista, perfectamente ejemplificada por Xabier Arkotxa, presidente del Comité de Empresa de Ediciones Primera Plana y del Comité Intercentros de El Periodico de Cataluña, es la precariedad laboral del colectivo de profesionales que se encarga de buscar y elaborar la información: los periodistas. Arkotxa achacó las causas de la crisis del gremio a la “imprevisión y la ambición de las empresas periodísticas”, y apeló a la afiliación sindical como la única forma de defender los derechos laborales de esos “obreros intelectuales”.

La representante de la Asamblea de Jóvenes Periodistas de Cataluña, Yolanda Viñals, no hizo sino corroborar lo expuesto por el representante sindical: “La mayoría de los jóvenes no tienen trabajo ni posibilidades de trabajar”. También se quejó de la deficiente formación de las Facultades de Comunicación, que separan el periodismo del trabajo en los gabinetes de comunicación, “cuando no es así en la realidad”. No obstante, su exposición no se quedó en un lamento, sino en una enumeración de proyectos en los que ya han comenzado a trabajar. Entre ellos, destaca la elaboración de un manual de buenas prácticas para los becarios, la redacción de un decálogo, el interés por realizar charlas formativas e informativas y por la creación de sociedades cooperativas. Abierta la caja de Pandora, comenzó la lluvia de propuestas de los diversos miembros presentes en la sala.

Sugerencias para salir de la crisis

“Hay que recuperar los medios públicos locales. Hay que conquistar la gestión de estos medios para alcanzar una socialización real”, expuso Rolando del Guerra, miembro del colectivo Comunicant y El Txiringuitu 1.9, entre otros.

“Es hora de montar cooperativas y generar otros medios de realizar información”, enfatizó Manuel Torres, colaborador del semanario La Directa.

“Hay que constituir un medio de referencia con todas las aportaciones que puedan hacer todas las organizaciones con los los periodistas que estén en desacuerdo con la información tradicional” , apuntó Julià Castelló, de la comisión de Periodismo Solidario del Col·legi de Periodistas de Cataluña.

“Vale la pena plantearse una definición o un decálogo para distinguir el blogger del periodista”, expuso Paco Durán, periodista en Radio L’Hospitalet.

“Convendría redactar una resolución para que salga una plataforma para el análisis del cambio y la participación en los medios de comunicación”, añadió Dardo Gómez, presidente de la Federación de Sindicatos de Periodsitas (FEsP).

Críticas y autocríticas para ahondar en las causas

A lo largo de la mañana también hubo tiempo para la crítica y la autocrítica, como cuando Laura Bergés, profesora de la UAB y miembro de la Asamblea para la Comunicación Social, echó en cara a los periodistas su pasividad, su ambición personal y su escaso interés por buscar alianzas con la sociedad.

Francesc-Josep Deo, profesor y coordinador de la revista AulaMèdia, también lamentó el daño que muchos periodistas causan en la formación de los más jóvenes y echó de menos la implicación de la Universidad en la capacitación de la ciudadanía.

Neus Ràfols, del gabinete de prensa de la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Cataluña, hizo mención de las Universidades privadas, a las que culpó del exceso de licenciados, que posteriormente se convierten en mano de obra barata.

Los movimientos sociales también recibieron su cuota de responsabilidad de la mano de Xabier Arkotxa, quien les reprochó que no distinguieran entre empleadores y trabajadores cuando realizan sus críticas. Arkotxa lamentó además el desinterés de los alumnos cuando se les intenta explicar por qué no conviene aceptar prácticas en determinados medios de comunicación.

Estas y otras críticas, no obstante, no impidieron que se creara un buen clima, como demostró el vermú que prosiguió a la asamblea, imagino que porque todos estaban de acuerdo en una premisa básica que salió a relucir a lo largo de toda la jornada: la información no es de los periodistas ni de los empresarios. La información pertenece a todos los ciudadanos.

 

Para ver la retransmisión vía Twitter del evento, busca #2SPC en @sinapsisfugaces.

Para ver la nota publicada por el SPC, pincha aquí.

Foto tomada de aquí