El futuro no está en los niños, sino en los cuarentones

Hoy se celebra el Día Universal del Niño. Me parece genial recordar cuáles son los derechos de los menores y no bajar la guardia en su cumplimiento. Dicho esto, empieza a mosquearme un poco esa frase tan socorrida de “hemos de cuidar de los niños, porque ellos son el futuro”. Efectivamente, lo que somos hoy depende en gran parte de las condiciones en que nos desarrollamos durante la infancia y la adolescencia. Por tanto, hay que intentar que el entorno sea lo más favorable posible, de acuerdo.

inmaduros

Ahora bien, si afirmar que el futuro está en los niños es una excusa para no hacer nada por mejorar un poco el mundo en el que vivimos, que no cuenten conmigo. Por eso digo que el futuro está en los cuarentones, porque a esta edad ya nos conocemos lo suficiente como para saber en qué somos buenos o todo lo contrario y todavía tenemos energía para poder transformar el entorno que nos rodea. O sea, que vale ya de pasarles la responsabilidad del mundo a los pobres niños y jóvenes y mostrar más coherencia a la hora de vivir. Que si los jóvenes no creen en la política, en los bancos ni en los medios de comunicación, por algo será, digo yo.

De todas formas, siempre puedes mejorar el mundo que te rodea, tengas la edad que tengas, empezando por las relaciones con tu familia y amigos, siguiendo por tus compañeros de trabajo y en las asociaciones a las que pertenezcas y, obviamente, como ciudadano o simpatizante de un partido político. Y no me digas que no se puede hacer nada porque eso es, lisa y llanamente, una MENTIRA. La VERDAD es que no te apetece hacer nada porque tienes mucho miedo a perder lo que tienes. Te has acomodado, vamos, y te sientes mucho mejor diciendo: “El futuro está en vosotros. Ánimo, muchachos”. Y lo que no dices es: “Que yo estoy muy bien como estoy y no quiero complicarme la vida”. Y, mientras tanto, el mundo se va al carajo y con gran hipocresía no llevamos las manos a la cabeza: “Cómo está el mundo, ¿te das cuenta?”.

Sinceramente, a mí no me preocuparía tanto perder lo que tengo –que es poco- como perder lo que soy –que ojalá sea mucho-.

Con perdón, pero espero haber contribuido un poco más a la crisis de los cuarenta, cincuenta, sesenta, setenta, etc. Que estamos jóvenes para lo que queremos… Que queramos un poco mejor a los jóvenes…

Imagen tomada de aquí

Los menores, nuevamente desprotegidos, ante la pasividad del Gobierno

El último informe elaborado por Maribel Martínez Eder para el Observatorio de Contenidos Televisivos Audiovisuales (OCTA), una plataforma que integra a más de 50 organizaciones sociales, denuncia el incumpliento de la Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual y, más concretamente, la vulneración de los derechos de los menores.

El artículo 7.2. de la citada ley afirma que “está prohibida la emisión en abierto de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores y, en particular, programas que incluyan escenas de pornografía o violencia gratuita”.

Las cadenas, programas y profesionales más problemáticos son, según el informe del OCTA:

1. Sálvame Diario, emitido en Telecinco.

2. Espacios diarios dedicados a Gran Hermano, en Telecinco.

3. Diario, de Antena 3.

A estos espacios se añaden, advierte el informe, las cadenas satélite de Telecinco y Antena 3, como La Siete, Nova o Neox, que “emiten indiscriminadamente algunos programas pensados para emitirse por la noche, o mejor, se emitían por la noche”.

Desgraciadamente, el incumplimiento del horario de protección (de 6 de la mañana a 10 de la noche) y superprotección de los menores (de 8 a 9 de la mañana y de 5 a 8 de la tarde en días laborables; y de 9 y 12 los sábados, domingos y fiestas estatales) no es algo nuevo, pues las cadenas de televisión han obviado sistemáticamente los convenios de autorregulación que firmaron en 1993 y 2004, respectivamente.

El problema es que ahora no se vulnera un documento asumido libre -que no responsablemente-, sino una ley que emana del Parlamento español y, por tanto, de obligado cumplimento. La  indignación de los miembros del OCTA es comprensible y su conclusión al respecto muy clara.

Ante la constatación de un hecho que está a la vista de todos, ni al Gobierno ni a la oposición parece preocuparle un tema tan importante en sí mismo como es el cumplimiento de la normativa vigente en materia de comunicación, en aspectos tan fundamentales como la protección de los menores. Una ausencia del poder judicial y de todo organismo dedicado a vigilar el cumplimiento que se une a la falta total de autocrítica y el corporativismo de la mayor parte de los responsables de las cadenas de televisión y de los profesionales de la comunicación.

 

Quien tenga oídos para oír, que oiga.

 

La foto es mía y la encontré hoy camino a la Facultad, en Barcelona. 

¿Quién cuida de los más débiles? (o la televisión en verano)

La Asociación Plaza del Castillo de Usuarios de Medios de Comunicación de Navarra, integrada en la Federación Ibérica de Asociaciones de Telespectadores y Radioyentes (FIAimagesTYR), denominada IC Media desde 2008, ha enviado un comunicado en el que denuncia la vulneración de los derechos de los telespectadores por parte de las cadenas Telecinco y Antena3.

Dicha asociación muestra su preocupación por los más pequeños, ya que la programación veraniega de dichas cadenas se ha ido poblando de “delincuentes, drogadictos, prostitutas, corruptores de menores (son algunas de las acusaciones que entre broncas, insultos y agresiones incluso físicas, convenientemente filmadas, se lanzan unos a otros)”, señala su presidenta, Maribel Martínez Éder.

Plaza del Castillo lamenta que los consejos audiovisuales autónomicos de Andalucía, Cataluña y Navarra no hagan nada ante la vulneración sistemática del código deontológico que dichas cadenas se comprometieron a cumplir, así como la pasividad del Gobierno, jueces y fiscales.

Para ver el comunicado completo, puede pincharse aquí.

 

Imagen obtenida de www.lanoticiarebelde.com