Ética y liderazgo en “El juego de Ender”

Una vez más, sumerjámonos en la ficción para aclarar la vida. En esta ocasión, os sugiero la película “El juego de Ender”, un largometraje dirigido y adaptado por Gavin Hood de la primera entrega de la novela homónima de ciencia-ficción escrita por Orson Scott Card en 1985. Muy resumidamente, el filme nos cuenta cómo los seres humanos se enfrentaron y vencieron a una raza alienígena llamada ‘insectores’ en el pasado y tienen miedo de que les vuelvan a atacar. Desde entonces, forman a niños y adolescentes para hacer frente a una posible nueva guerra, ya que han descubierto que los jóvenes son más ágiles, más intuitivos y más creativos que los adultos. Uno de esos niños se llama Ender Wiggin (intepretado por Asa Butterfield).

Dos estilos de liderazgo, tres ejemplos

La película muestra dos estilos de liderazgo muy claros. Las diferencias más evidentes se perciben entre Ender y Bonzo, el jefe del escuadrón Salamandra, uno de los grupos que se forman en la escuela militar espacial. Desde el primer día, Bonzo le deja muy claro a Ender que no podrá practicar con su grupo, ya que no está dispuesto a perder ninguna batalla simulada por culpa de un ‘novato’. Cuando Ender es designado jefe de otra escuadra, la Dragón, su actitud es diametralmente opuesta. En primer lugar, muestra una gran confianza en todos sus miembros, incluso en aquél antiguo compañero que un día se peleó con él, cuando ambos eran aprendices. En segundo lugar, humildad: si hay alguna idea mejor que la mía, quiero escucharla.

La cuestión del liderazgo también puede rastrearse entre los profesores. Por un lado, se encuentra el Coronel Graff (interpretado por Harrison Ford), quien confía plenamente en Ender, a pesar de que este todavía no confía en sí mismo, pues en ocasiones siente la rabia y violencia que hizo que expulsaran a su hermano mayor de la academia. Por otro lado, la psicóloga de la escuela, Gwen Anderson (a cargo de Viola Davis), no termina de fiarse. Es más, crea un juego para conocer mejor a Ender que sólo contribuye a presionarle más.

Y finalmente, creo que los diferentes estilos de liderazgo también puede observarse en los dos hermanos de Ender. El hermano mayor, ya se ha comentado, ejerce una pésima influencia sobre Ender, pues le recuerda que comparte genes con un ser envidioso y violento. Su hermana Valentine, por el contrario, es pura bondad y le trasmite una gran confianza en la solidaridad y en la humanidad.

juego de ender

La creación de un líder

Estos tres niveles muestran, a mi juicio, algo muy importante, y es que un líder no sale de la nada, sino que se halla fuertemente influido por la familia en la que nace y la educación que recibe. Es verdad que Ender posee unas cualidades excepcionales –talento para la estrategia y valor para ponerla en práctica-, pero no es menos cierto que necesita, como necesitamos todos, de personas que confíen en él para dar lo mejor de sí mismo. En este sentido, el largometraje refleja bastante bien cómo se forma un líder.

Y también pueden hallarse pistas sobre las dificultades que conlleva esa posición. La más clara, para mí, es la soledad. Ender es rechazado por sus compañeros en la misma medida en que sus profesores alaban sus actitudes. Y no porque él sea especialmente engreído. Casi al contrario, como he mostrado antes. Es abierto, dialogante, agradecido. La envidia, me temo, puede ser uno de los principales obstáculos con que puede encontrarse cualquier persona que sobresalga en cualquier campo. Y la soledad que ella conlleva puede suponer una carga demasiado pesada de soportar. Otra dificultad importante, sin duda, es la responsabilidad: el líder ha de tomar decisiones que afectan a otras personas, y no siempre acierta, con lo que es fácilmente objeto de críticas y menosprecio.

El valor de la empatía

Afortunadamente, el líder también encuentra personas que perciben su valía y que quieren apoyarle en su causa. En el caso de Ender, ya lo hemos dejado entrever, encontramos inteligencia, valor, respeto, humildad y empatía. Obsérvese que muchas de estas cualidades son claramente éticas, sobre todo la última. Y es en este punto donde me gustaría detenerme un poco más.

Creo que la película refleja muy bien el carácter empático de Ender, pues él mismo lo explicita en más de una ocasión: conozco tan bien a mi enemigo, lo comprendo tan bien, que cuando estoy a punto de acabar con él sufro porque lo he destruido. Podría desarrollar más esta idea, pero debería desvelar más detalles, y prefiero que veas la película y seas tú quien me digas si crees que la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, te parece clave o no para ser un buen líder. En definitiva, si crees que ética y liderazgo se hallan más unidos de lo que en ocasiones pensamos.

Imagen tomada de aquí.

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