‘Todoístas’ sin saberlo. La publicidad al descubierto

En las Ciencias de la Comunicación existe un viejo debate acerca de si los medios reflejan o construyen la realidad. En el caso de la publicidad, la polémica reside en si los anunciantes-publicitarios muestran o crean las necesidades de los ciudadanos. Es un debate antiguo y probablemente sin solución, ya que la comunicación puede cumplir perfectamente las dos funciones sin tener que renunciar a una de ellas: cuando comunicamos expresamos nuestra visión de la realidad pero también influimos en los que nos rodean.

Total, que hace poco escuché un anuncio en la radio que me dio mucho que pensar, porque me parece que refleja bastante bien un aspecto de la realidad que yo ya había percibido pero que no había acertado a expresar. Señoras y señores, con ustedes… ¡el todoísmo!

todoismo

Como se puede observar, el todoísmo es una nueva filosofía de vida, como en su momento pudo o puede serlo el taoísmo. Esa visión del mundo consiste básicamente en que la persona no está dispuesta a renunciar a nada. Es decir, el clásico lo quiero todo “bueno, bonito y barato”, pero en versión moderna o modernizada.

Sinceramente, me parece una descripción genial del momento en que vivimos. ¿O acaso soy la única que percibe que muchas personas creen que tienen derecho a todo lo que les beneficia y, al mismo tiempo, que no han de hacer ningún esfuerzo o pagar ningún precio por conseguirlo? Ahora mismo pienso en los estudiantes que quieren aprobar y sacar incluso buena nota sin invertir el tiempo necesario para ello. Simplemente, porque tienen derecho y punto. O las personas que se quejan de la corrupción, pero no hacen nada para combatirla o, incluso peor, la toman como excusa para justificar sus “pequeñas miserias”. Pero no es el único ejemplo y  estoy segura de que a ti se te ocurren muchos más.

En definitiva, creo que estamos ante un nuevo estilo de vida que en un anuncio puede quedar muy gracioso, pero que en el fondo puede resultar bastante peligroso. Más que nada porque la vida no es así y creer que sí lo es puede conducirnos a una continua frustración. En la vida, y esto es lo que la publicidad nos suele ocultar, todo, absolutamente todo, requiere un esfuerzo. Incluso planificar un viaje apetecible, si se quiere aprovechar al máximo. Por no hablar del esfuerzo de cuidar las relaciones personales. ¿O será verdad que para conseguir un amigo basta con enviar una invitación virtual y ser aceptado como tal?

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2 respuestas a ‘Todoístas’ sin saberlo. La publicidad al descubierto

  1. Pablo dijo:

    Hola Eva! Te escribo desde la habitación de un hotel en Madrid (esta noche se casa. Un sobri). Aprovecho un momento-respiro (de esos que en PNA suelen ser escasos) para escribirte. Muy interesante lo que comentas sobre el debate en torno a los medios. Pensaré en ello, como bien dices hay algo de las dos opciones. Pues sí, parece claro que el todoismo es una quimera, un fuego fatuo. Es imposible alcanzar objetivos o metas del tipo que sean sin empeño y un esfuerzo personal e intransferible. Y si de lo que se trata es de acumular bienes o de consumir todo aquello que a uno le apetezca, el resultado, tarde o temprano, es la frustración y una sensación de vacío. La vida auténtica va por otro lado… Bueno Evica, ya me contarás como va Todo (con mayúscula por razones obvias)… Bssss

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  2. ejimenezgomez dijo:

    “La vida auténtica va por otro lado”. Tú sí que sabes, Pablo. Disfruta del evento y hablamos en privado. Besos

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