La crisis de periodistas y medios. Una propuesta para emprendedores

Hubiera bastado con que alguien hubiera analizado las cifras de difusión y audiencia de los medios de los últimos años con cierto espíritu de autocrítica, pero no, ha tenido que surgir el movimiento 15-M para darnos cuenta de que la sociedad, la opinión pública para mentes grandilocuentes, no se siente representada ni por los medios ni por los periodistas, como muy bien ha captado la periodista y defensora del lector de El País, Milagros Pérez Oliva.

Yo no creo que no exista una opinión pública española, como afirma Gregorio Morán en La Vanguardia. Es verdad que puede ser más débil que la de otros países, como Inglaterra, pero la transición de un régimen dictatorial a una democracia conlleva más tiempo del que marcan, no sin cierta artificialidad, los libros de historia.

El caso es que la gente ya no se fía de los medios ni de sus profesionales, y lo hace en un momento en que dispone de herramientas diferentes a los medios tradicionales para informarse y, algo mucho más importante, para informar a los demás.  

Porque la gente necesita informarse, qué duda cabe, aunque sólo sea para saber a qué atenerse, esto es, por pura supervivencia física o psicológica. Y la gente buscará el modo de saber lo que sucede realmente, con o sin los medios de comunicación tradicionales.

Estos, sin embargo, parecen ajenos a lo que sucede, como esos políticos que no terminan de creerse que la gente quiera participar en la cosa pública, y se limitan a poner parches y más parches a un trapo viejo en vez de bordar uno nuevo. Yo lo siento mucho, pero que me dejen hacer un comentario o darle una puntuación simbólica a una noticia no me parece un gran avance. Más bien, una tomadura de pelo.

Si los medios y los periodistas quieren seguir siendo intermediarios de confianza, más vale que hagan eso mismo, o sea, ganarse nuestra confianza. Si yo fuera propietaria de un medio, empezaría por dejar muy clarito quién soy y qué quiero: soy fulana de tal, mis fuentes de financiación son estas y mis inversiones están aquí, aquí y aquí.

Tampoco lanzaría una nueva línea editorial que sólo contuviese palabras huecas y vacías, del estilo vivan la democracia y el progreso. No. Es hora de mojarse y asumir que no se puede contentar a todo el mundo. O hago frente a las presiones, que vendrán de todos lados, o me posiciono y me atengo a las que vengan del otro lado.

Recortaría en gastos de tecnología -una cámara de vídeo o de fotos doméstica ya da una calidad suficiente- y empezaría a contratar personal muy cualificado, al que ofrecería cursos de formación y proyección profesional a la de ya.

Reduciría páginas, si estoy en papel, u horas de difusión si me dedico a la tele y a la radio -¡si hasta la BBC se lo está planteando!- . Doy unas pinceladas básicas para quienes no pueden o no quieren pagar por estar informados, y el resto a la web. Y pagando. Voy a  dar calidad y merecerá la pena pagar por ella.

Y, ahora sí, abro sin miedo las vías de comunicación con la ciudadanía. Pregunto qué les preocupa, que les interesa; les pido ayuda para completar o contrastar una información; les invito a explicar su visión de la realidad, más allá de las cartas al director o comentarios en Twitter o Facebook…

Me fío de mis periodistas y estos empiezan a salir a la calle… Y nos reunimos de vez en cuando, para que me cuenten sus problemas y yo les cuente los míos… Y empieza a llegar información rica, fresca, plural, responsable y nueva…

Y me gano la confianza de mis conciudadanos y comienzo a ganar en difusión y audiencia… Y llegan los anunciantes… Y las presiones…

Pero no olvido de dónde vengo ni adónde voy y me mantengo fiel a mis principios… Y en casos difíciles, mis periodistas y mis conciudadanos me apoyan, porque saben que quiero ganarme la vida, sí, pero no a costa de vender porquería…

Y…

¿Quién le pone el cascabel al gato?

Imagen tomada de aquí.

 

 

 

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2 respuestas a La crisis de periodistas y medios. Una propuesta para emprendedores

  1. Vicente Vidal dijo:

    Eva, jugoso comentario, como siempre. Interesará darle vueltas a fondo a lo que dices en el próximo Congreso CIÉDI de noviembre. Saludos, Vicens V.

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    • ejimenezgomez dijo:

      Muchas gracias, Vicens. Son sólo ideas… pero las ideas pueden cambiar el mundo, ¿no? Un abrazo y nos vemos en noviembre.

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