Señor Jáuregui, “tenemos que hacer una reflexión”

Esta semana, el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha lanzado dos noticias que afectan al mundo de la comunicación y el periodismo. En una, Jáuregui ha anunciado que el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA), previsto en la Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCA) que entró en vigor el 1 de mayo de 2010, se creará antes de este verano.

Este consejo, según explicó Jáuregui, posee capacidad para sancionar aquellos comportamientos audiovisuales que “violenten radicalmente los principios en los que se configura nuestra convivencia“, esto es, aquellos contenidos que fomenten la agresividad y el enfrentamiento o que presenten modelos sociales de escaso mérito. Es decir, el ministro de la Presidencia considera fundamental que exista un organismo público que vele por la calidad de la programación audiovisual.

En la otra noticia, Jáuregui anuncia que el Gobierno presentará en unas semanas una Ley de Servicios Profesionales que liberalizará el ejercicio profesional y, de este modo, contribuirá a “superar barreras que se han establecido para que las actuaciones de determinados profesionales en el mismo sector no estén divididas en función de las formaciones correspondientes“. Es decir, el ministro de la Presidencia considera la formación como una barrera corporativa que impide agilizar el ejercicio profesional y reducir costes.

Y yo me pregunto si estas dos iniciativas son compatibles o no estará el Gobierno incurriendo en una contradicción. Quiero decir que no me parece lógico que, por un lado, se regule para defender la calidad de los contenidos audiovisuales y, por otro, se regule para desvirtuar el papel de la formación de los profesionales que, en el caso que nos ocupa, se dedican a la comunicación y el periodismo.

Esto, además de una grave incoherencia, supone una pérdida de tiempo, dinero y energía. Que cada uno haga lo que quiera, que ya vendrá alguien a marcarnos los límites. Marquemos los límites, que hemos dejado que cada uno haga lo que quiera. Como diría el humorista José Mota, “las gallinas que entran por las que salen”, o sea, un despropósito.

Una falta de propósito o sentido que resulta además antipedagógica, en la medida en que seguimos mandando mensajes contradictorios a la ciudadanía, a los futuros ciudadanos. Queremos evitar la agresividad y el enfrentamiento en los platós de televisión, pero que la “ley de la selva” siga reinando en la calle. No queremos dar publicidad a modelos de escaso mérito, pero aplaudimos el modelo de la persona que sólo piensa en sí misma.

Comprendo que es difícil contentar a todo el mundo, pero el problema tal vez sea justamente ése, que se quiere satisfacer a todo el mundo. A los ciudadanos cansados de una televisión pésima y a los empresarios que demandan más facilidades para hacer negocios más redondos. Así que, señor Jáuregui, muchas gracias por invitarnos a reflexionar sobre los contenidos de las televisiones pero, por favor, piensen ustedes antes de promulgar las leyes.

 Foto tomada de http://elblogderamonjauregui.blogspot.com/

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6 respuestas a Señor Jáuregui, “tenemos que hacer una reflexión”

  1. Fray Luis dijo:

    Y eso que sólo piensas en periodistas, acostumbrados como estamos a que cualquiera que sepa juntar letras se defina como tal. Pero imagínate la que se puede montar con médicas, enfermeras, podólogas, radiólogas y odontólogas… ¿qué sutil barrera impide que un diplomado de tres años ‘sepa’ sobre salud tanto como un doctor de cinco años más MIR, especialidad, etc… Creo que aquí está la madre del cordero y no en la regulación de los medios aborregadores.

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  2. doctorandaenconstruccion dijo:

    Hola, Fray Luis. Es verdad que me centro en la profesión periodística, pero estoy contigo en que hay profesionales que manejan bienes “más sensibles”, como la vida y la salud. No sé si recuerdas lo que escribí sobre la muerte de un bebé a manos de una enfermera sin experiencia. Te lo paso, para que veas que no me olvido de otras profesiones. 😉 Muchas gracias también por tu opinión.

    http://doctorandaenconstruccion.wordpress.com/2009/07/16/rayando-el-caos/

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  3. Debo estar reblandecido o extremadamente complaciente, porque estoy de acuerdo con ambos comentarios y me interesó mucho la nota. Quiero, de todos modos, marcar una diferencia: Lo que se dice en los medios no es sólo una cuestión de periodistas, sino que afecta a todas las demás profesiones. Un sólo ejemplo: Cuando un periodista dice -como están diciendo en la Argentina- que hay una “cadena de hechos en los que los novios queman a sus novias”, no sólo se viola la ética profesional, sino que se está incitando al delito. Cuando un periodista dice que la política de precios llevará “inevitablemente” a que los ingenieros coloquen materiales de menor calidad en las construcciones, se está incitando al fraude y eso afectará en pocos años a la seguridad de los edificios. No hay que subestimar el poder de la prensa, mal que nos pese.

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  4. doctorandaenconstruccion dijo:

    Rubén, bienvenido a doctorandaenconstruccion. Parece que estamos de acuerdo en que una ley que no valore la formación puede afectar negativamente a la calidad del ejercicio periodístico, pero también a otras profesiones, de forma independiente. Pero también es muy interesante lo que comentas, cómo el periodismo, por sí mismo, influye a su vez sobre otras profesiones o ámbitos sociales.

    Este último tema me parece enormemente complejo porque, por ejemplo, en España existe la tradición de no informar sobre suicidios, pues se presupone que informar sobre ello puede fomentar su práctica (que creo que es lo que tú expones, con otros ejemplos). Sin embargo, aquí nadie se plantea dejar de informar sobre todos y cada uno de los casos de violencia doméstica o de género, pues, por el contrario, se cree que informar contribuye e concienciar y, por tanto, a erradicar ese tipo de acciones.

    Probablemente ninguna de las dos posturas sea la adecuada, es decir, ni no informar nunca y bajo ninguna circunstancia, ni informar siempre y bajo toda condición.

    En este sentido, estoy de acuerdo en que no hay que subestimar el poder de la prensa, pero también pienso que a veces consideramos que tiene más peso del que realmente tiene.

    Gracias por hacerme pensar y hasta la próxima, Rubén.

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  5. dardo dijo:

    Amigos, creo que no caemos en la cuenta de lo que decimos cuando señalamos “solo” a los periodistas; cuando estamos hablanndo de un bien esencial y sensible como el Derecho a la Información de la ciudadania.
    Esa información, en la que trabajan los periodistas y las empresas que los emplean, está en la base de la formación de los ciudadanos, es el saber para poder decidir qué y cómo queremos que sea nuestra sociedad.
    Y no es pocas cosa ni menor…

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  6. doctorandaenconstruccion dijo:

    Hola, Dardo. Supongo que, al escribir sobre Periodismo, doy por supuesto que hablamos de algo que no afecta únicamente a los periodistas, aunque podría parecer lo contrario, así que gracias por recordarlo. No creo que Fray Luis sea ajeno a lo que comentas, pero es verdad que Rubén es el que mejor ha expresado su preocupación por las repercusiones de las acciones periodísticas, si bien es cierto que sólo se ha fijado en las consecuencias negativas. En fin, gracias por recordarnos el importante papel de la información para poder manejarnos en un sinfín de asuntos. Cuídate.

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