Pensar, ante todo y antes de todo

No es la primera vez que comento que lo que me resulta más difícil de todo el proceso de investigación es pensar. Lo fácil es sumergirse en la acción sin haber reflexionado previamente o, como explica Jordi Colobrans en El doctorando organizado, caer en lo que los psicólogos denominan ‘la huida hacia adelante’:

A algunos doctorandos les ocurre que, en el momento en que toman conciencia del volumen de trabajo que les espera, empiezan a redactar texto de forma compulsiva. Lo que sea, luego ya veremos. A otros les da por hacer fotocopias de todo lo que encuentran o por acumular libros y revistas, sin saber muy bien para qué le van a servir. Es una respuesta a la tensión acumulada (2001: 28).

Tiene razón. Cuando uno se encuentra tenso o agobiado, lo fácil es ponerse a hacer algo, lo que sea con tal de mitigar la presión. Lo difícil, en este caso, es permanecer quieto, mantener la concentración y pensar. ¿Por qué hago el doctorado? ¿Por qué he elegido este tema y a este director? ¿Qué tipo de libros debería buscar y por qué? ¿Por cuál debo comenzar a leer y por qué? ¿Cómo voy a organizar los datos que vaya obteniendo? ¿Es ésta la metodología más adecuada para conseguir los objetivos que me he propuesto? ¿Ya sé lo que quiero escribir y cómo hacerlo antes de ponerme a ello?

Si nos paráramos a pensar en lo que queremos hacer antes de llevarlo a cabo, ganaríamos mucho tiempo, pues no tendríamos que volver sobre nuestros pasos. Además, cuanto antes nos “paremos”, mejor, pues en la investigación también se produce el efecto mariposa, como recuerda Colobrans:

En función de las condiciones iniciales, las cosas se irán complicando cada vez más en una u otra dirección. […] La dirección o el cariz que toman los acontecimientos en los primeros momentos determinarán su desarrollo posterior (2001: 77).

 En resumen, antes de todo y ante todo, piensa.

Y ahora voy yo, y me aplico el cuento. O, por lo menos, lo intento. 🙂

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2 respuestas a Pensar, ante todo y antes de todo

  1. ASB dijo:

    Y lo que dices no es sólo aplicable en este caso. Por ejemplo, qué diferencia hay entre una entrevista preparada y una sin prepara. Qué diferencia hay entre toparte con un suceso y emplear dos segundos a pensar la foto que sacar la cámara y disparar sin mirar.

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  2. doctorandaenconstruccion dijo:

    Tienes razón. También es aplicable al periodismo y, supongo, a cualquier otra profesión. Incluso a la vida personal. Pensar antes de hablar, antes de actuar, antes de… Ante todo.
    Un abrazo y ánimo con el trabajo.

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