Precariedad + pasividad = 0 libertad, 0 derecho a la información

Realizar una tesis doctoral te permite leer muchos libros y artículos sobre un mismo tema, con lo que al final del proceso –ejem, yo todavía no he llegado a la mitad– eres capaz de distinguir entre quienes copian y pegan –ejem, yo todavía no tengo un discurso propio- y quienes saben de lo que hablan y, además, se expresan de maravilla. Total, toda esta introducción -ejem, todavía no sé de lo que hablo y  no me expreso bien- para recomendaros un artículo que me parece que describe muy bien los problemas de los periodistas y acierta a apuntar quiénes deberían implicarse en las soluciones.

El artículo en cuestión se titula “Precariedad laboral de los periodistas, la mordaza de la prensa libre. Tentación peligrosa de pasividad” y está escrito por una periodista free lance llamada María Iglesias Real. Lo escribió para el III Encuentro Iberoamericano de Economía Política de la Comunicación, que se celebró en Sevilla en 2002, aunque se publicó en 2004. No es muy reciente, pero creo que muchas de sus ideas permanecen plenamente vigentes.  No me extiendo más, pues lo puedes consultar tú mismo/a. Y, si no me crees, allá van algunas perlas:

Estudiar la situación laboral de los informadores es al menos tan necesario como abordar los fenómenos de la globalización, el desarrollo de las nuevas tecnologías y la consecuente concentración de los medios de comunicación, pues la conculcación de los derechos de los periodistas es hoy […] el verdadero hándicap de la libertad de prensa (p. 3).

El principal foco de manipulación, la principal amenaza a la libertad de expresión del periodista parte de su propia empresa (p. 13).

Las escasas acciones reivindicativas del colectivo de periodistas tienen una menor repercusión de la que les corresponde por el vacío que hacen todos los medios de comunicación (p. 16)

La indefinición española [las dificultades para definir quién es periodista y quién no] parece más que una reacción contra el dominio de la información propio de las dictaduras, un modo de perpetuación de aquel control bajo formas más sutiles. En última instancia, la precariedad conviene a las empresas tanto económica como ideológicamente (p. 20).

[Muchos periodistas eluden afiliarse] porque “una buena carrera se hace más fácilmente basándose en relaciones que de reivindicaciones […]. Además, esta profesión tiene un alto componente de vanidad […] que les impide verse como asalariados y, por tanto, concebir respuestas reivindicativas para sus problemas laborales (p. 20).

 

Y la traca final, quiénes deben implicarse para encontrar soluciones…

Los propios profesionales. “Mientras se articula una respuesta colectiva deben afrontar -ellos solos o con las secciones sindicales y/o los comités de empresa de sus redacciones- el difícil reto de denunciar las ilegalidades de sus empresas ante la inspección de trabajo o los tribunales” (p. 22).

Las organizaciones sindicales. “Grandes retos que quedarán en nada si no se rompe el recelo entre los sindicatos y se articulan formas más convincentes, atractivas e imaginativas de relacionarse con las plantillas, de concienciarlas” (p. 23).

El Estado y los partidos políticos. “Ni la oposición ni por supuesto un Gobierno en mayoría absoluta en plena vorágine restrictiva de derechos laborales van, no ya a apoyar, sino siquiera a escuchar a los representantes de los periodistas que por una parte tienen un apoyo insuficiente de las bases para interesar siquiera desde una perspectiva electoralista y por otra, en cambio, podrían desencadenar un conflicto de los partidos con los patronos mediáticos que perjudicaría las campañas de imagen de cara a las elecciones. […] En definitiva, ningún partido parece preferir una ciudadanía crítica a una aborregada y en última instancia el vínculo entre el poder político y mediático es tan estrecho que cabe preguntarse quién es al final el patrón de los patrones” (pp. 23-24).

La Universidad. A través de tres vías: incluir formación en derechos laborales y explicar su vínculo con la libertad de prensa; velar por que las prácticas sean enriquecedoras y no ocupen puestos en plantilla (porque es una irresponsabilidad que alguien todavía sin criterio informe a terceros y porque se destruye empleo); y que los profesores, muchos de ellos referentes mediáticos, critiquen libre y responsablemente las contrataciones ilegales o alegales.

La sociedad civil. “Para que la sociedad civil llegue a movilizarse es vital que los propios periodistas, los sindicatos, los políticos y la Universidad informen previamente de la relación entre derechos de los periodistas y derecho a la libre información y del actual panorama marcado por la precariedad de ambos derechos” (p. 25).

El que tenga oídos para oír, que oiga.

Foto: http://www.periodista-freelance.com  

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4 respuestas a Precariedad + pasividad = 0 libertad, 0 derecho a la información

  1. Maite dijo:

    Hola Eva, qué tal estás? Ha nevado por Barcelona? Aquí si… en fin… que gracias por el artículo. Espero que en 2010 mejore la situación laboral en este país porque hay familias que lo están pasando realmente mal. FELIZ NAVIDAD. Ya sabes que en poco más de una semana me iré a Madrid. Te llamaré. Un beso amiga.

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  2. doctorandaenconstruccion dijo:

    Hola, M. Aquí no ha nevado, pero hace mucho frío. Venga, hablamos por teléfono. Ojalá que el año que viene nos traiga a todos lo que más necesitamos. Besos.

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  3. Hola Eva, yo también estoy encantada de dar contigo. Tienes un blog interesantísimo y haces la tesis sobre un tema que me apasiona. Me alegra que el trabajo que hice sobre precariedad laboral de los periodistas te parezca interesante. Estoy de acuerdo contigo en que, por desgracia, sigue muy vigente. Seguiré de cerca tu blog (si no te importa lo incorporo a mi blogroll) y espero saber así de los avances de tu investigación, que me parece muy necesaria. Ánimo en la tarea y espero que lleguemos a conocernos personalmente. Si vienes por Sevilla no dudes en llamarme. Tienes mi teléfono en la web donde has leído el trabajo. Un abrazo fuerte y seguimos conectadas, compañera.

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    • doctorandaenconstruccion dijo:

      Es un placer mantener el contacto contigo, María. Ojalá que sigamos compartiendo ideas y experiencias. Acabo de agregarte en Facebook y creo que tenemos una amiga común y todo. Avisa tú también si vienes a Barcelona. Estamos en contacto.

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